Sobre el artista
Rafael Feliciano Cortiña, conocido como Faelo, nace en San Juan, Puerto Rico en 1955. No obstante, se consideraba hijo del pueblo de Cataño, donde vivió sus años de infancia junto a sus padres Rafael y Nicida, y su hermana Luz.
A lo largo de su vida se destacó por su extraordinaria creatividad y destreza técnica en las artes visuales, así como por su talento musical y lírico. Aunque demostró un talento artístico excepcional desde su niñez temprana, su vocabulario visual y dominio artístico y técnico de la luz, el color y la composición evolucionaron trascendentalmente a lo largo de su vida. Sus fortalezas artísticas se nutrieron gracias a su constante observación del mar, la flora y la fauna de Puerto Rico y otros entornos, a sus experiencias de vida en el teatro y la música, y sus estudios en las esferas de la biología, las ciencias en general y el mercadeo. En 1995 estableció su taller y estudio artístico y se dedicó de lleno al arte plástico como artista pintor. A lo largo de su vida, y hasta su fallecimiento en 2026, se dedicó a cultivar el arte, la música y diversos colectivos artísticos, bohemios y culturales en los que fue miembro fundador y fundamental.
Desde muy pequeño, Faelo dibujaba y creaba esculturas en plasticina que dejaban impresionados a sus maestros y adultos en general. Su primera exposición de dibujos y esculturas fue en primer grado de escuela elemental en el Colegio Discípulos de Cristo en Cataño, Puerto Rico. Ya para los años de escuela superior había desarrollado un talento extraordinario y, bajo la tutela de la profesora Henríquez, aprendió a aplicar su talento y a manejar la plástica. En 1972 obtuvo el primer premio en la técnica de grabado en Puerto Rico durante el Festival de las Artes Plásticas de Puerto Rico. La obra premiada, Ciudad, se acercaba al estilo surrealista y al realismo fantástico.
Durante esos años, comenzó a trabajar como tramoyista en el Teatro Tapia en San Juan, Puerto Rico, donde estuvo a cargo de la pintura y el desarrollo de escenografía, la utilería y la realización de telones y diseños de escenógrafos puertorriqueños de la época, como Omar Viagie. El ambiente del teatro, la bohemia y el arte enriquecieron profundamente la personalidad y creatividad de Rafael. Por varios años, se desempeñó como técnico de teatro y espectáculos, siendo miembro activo de la famosa Asociación de Artistas y Técnicos del Espectáculo, APATE.
Su inquietud por el conocimiento lo llevó a realizar estudios superiores. Obtuvo el grado de bachillerato en Ciencias con concentración en Biología en la Universidad del Sagrado Corazón en San Juan, Puerto Rico. Más adelante, obtuvo el grado de maestría en Economía y Administración de Empresas con concentración en Mercadeo en la Universidad del Turabo en Caguas, Puerto Rico. El interés de Rafael por la enseñanza lo convirtió en profesor, y por varios años dictó cátedra en la Universidad del Turabo. Durante esos años tuvo también la oportunidad de desempeñarse como vendedor de alto calibre en la industria farmacéutica y viajó a diferentes partes del mundo. Todas estas experiencias aumentaron el bagaje cultural y profesional del artista.
Rafael no estudió artes plásticas formalmente, aunque si fue estudiante del maestro pintor Alfonso Arana por varios años. Si bien aprendió sobre las técnicas de pintura y perspectiva en el Teatro, el maestro Arana inculcó en él conocimientos técnicos en las áreas de la composición, color, perspectiva y creatividad a un nivel que fomentó el desarrollo total de la personalidad artística de Rafael.
Esta amalgama de vivencias, estudios y experiencias hicieron de Rafael Feliciano Cortiña un excelente artista pintor cuya obra presenta el trabajo sublime de un artista que manejaba el dibujo, la perspectiva, la composición y el color de manera magistral.
Para el año 1995, estableció su Taller y Estudio Historias donde, no solo siguió desarrollando su arte plástico, sino que también dedicó tiempo a su interés por la música, la composición y la caligrafía. El artista mantuvo su taller y estudio artístico en diversas ubicaciones en San Juan, Puerto Rico, hasta el final de su vida en 2026. Aproximadamente desde el año 2000, el artista comenzó a incursionar en el mundo de la pintura corporal (body paint). Desde este periodo hasta poco antes de su fallecimiento, su taller y estudio fue un centro de creación artística y musical para Rafael y su colectivo de músicos, y centro de fraternización para sus amigos, benefactores y familia.
Rafael vivió rodeado por las artes toda su vida, y pintó obsesivamente a lo largo de ella. Dijo el artista: “Yo pinto, no para mí, no para mis benefactores; yo pinto para los otros artistas, porque la admiración que estos me puedan brindar es el premio más grande que pueda tener mi trabajo, mi obra.”
Durante su trayectoria artística, Rafael primordialmente capturó y pintó la naturaleza, en especial el litoral, el manglar, la costa y el fondo del mar. Sus marinas son altamente cotizadas en y fuera de Puerto Rico. Asimismo, la mujer en sus diversas etapas y el desnudo femenino, la iconografía patriótica y la flora y la fauna autóctona componen una parte fundamental de su obra.
La creatividad de Rafael lo impulsó a explorar otras técnicas y métodos de expresión artística, como el microente, un concepto creativo de su entera creación. El microente fue para el artista una avenida para la crítica y la transmisión de ideas dentro de su arte de una forma más directa. Durante su carrera, Rafael se enfocó en dos tipos de arte plástico. En primer lugar se encuentra la obra tradicional que se adhiere a los cánones del arte realista. Su dominio de la técnica y memoria visual se destacan en su obra tradicional. En su otra faceta artística, Rafael basó su obra en el microente, donde el dibujo y la plástica surrealista con visos de abstracción presentan una obra brutal de impacto fuerte y estimulante, y de técnica depurada. Durante las últimas décadas de su carrera artística, el artista fue borrando las distinciones entre su obra del canon realista y su obra centrada en el surrealismo y el microente. Siendo su nombre completo Rafael Emilio Feliciano Cortiña, decidió en ocasiones suscribir su obra surrealista y abstracta a Emilio Cortiña, su alter ego (o, en sus palabras, su “arte-ego”).
A lo largo de su trayectoria artística y profesional, Rafael Emilio Feliciano Cortiña presentó su obra en diferentes salas de exposición en Puerto Rico. Algunas de estas son: Galería Fósil Arte, Galería Éxodo, Galería Puerto Rico Art & Craft, Casa Aboy Miranda y la Galería del Parque. Además, el artista ha expuesto en otros lugares como el hotel Caribe Hilton, el hotel Ritz Carlton y Plaza Las Américas. También llevó a cabo innumerables presentaciones en su Taller y Estudio. Varias publicaciones presentaron su arte, entre ellas, la revista Arte Latinoamericano y la revista Virgin Islands & Caribbean Voice Magazine. A lo largo de su vida, recibió numerosos reconocimientos por su arte, incluidos un reconocimiento por su contribución al arte puertorriqueño del Senado de Puerto Rico, presentaciones en varios medios televisivos puertorriqueños, premios por su desempeño excepcional en la industria farmacéutica en los años 80, y el respeto de sus colegas en el mundo artístico y musical. El artista falleció en enero de 2026.
Contacto
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